¿Y si apagamos el piloto automático?

¿Y si apagamos el piloto automático y comenzamos a disfrutar realmente?

Comenzar a sorprendernos, a reír sin parar y a pasar el rato como nos apetezca.

Algo que quisiera destacar en este post, es la capacidad de los turistas de verle el lado bueno y bonito a todo. Mientras los locales vivimos quejándonos de todo lo malo (me incluyo), los turistas disfrutan y aprenden de esas mismas cosas.

Mi punto es: ¿Qué tal si adoptamos esa actitud como un estilo de vida? ¡Seamos turistas en nuestra propia ciudad/país! Disfrutemos de las cosas bellas y de las no tan bellas, veamos -pero de verdad- la tierra que nos vio crecer con ojos de turistas.

Vivamos cada día como si fuera el último día de vacaciones, aprovechemos al máximo y no permitamos que nada ni nadie nos maltripee el viaje, caminemos y bailemos bajo la lluvia, como si lleváramos puestas botitas de lluvia.

Cuéntame, ¿qué es lo que más valoras tú de tu día a día cuando estás de vacaciones? ¿te comprometes a cambiar de actitud?

Cuando el pánico te ataca

No se los voy a negar. Soy una persona llena de miedos e inseguridades y uno de los miedos más arraigados en mí es el no poder volar.

Y no, no me refiero al hecho de tomar un avión y largarme. Me refiero al hecho de sentir que yo misma podría estar cortándome las alas con las decisiones que tomo.

Estos últimos meses han sido algo difíciles para mí, en especial porque he tenido que detenerme en los viajes. (Te interesará leer: «Hagamos una pausa«). Y en estas últimas semanas, solo he sentido que todo ha empeorado.

No canalizo mis emociones de la misma manera que una persona normal lo haría y esto, recientemente, me ha causado un ataque de pánico.

Esa sensación de que todo está mal y no hay más opción que huir, alejarte de aquello que te perturba a tal punto de sentir asfixia, taquicardia y una completa desesperación.

Es horrible y no se lo deseo ni a la persona más fastidiosa del mundo.

Quizá es porque estoy agotada o porque necesito un tiempo para mí pero no saben cuantas veces he puesto sobre la mesa la idea de dejarlo todo para poder tomarme unos días y viajar – sin remordimiento – o cuantas veces he tenido que luchar conmigo misma para no comprar una oferta de pasaje aéreo porque cae justo la semana que tengo eventos importantes, parciales, charlas o presentaciones de proyectos.

A veces solo necesitamos ese recordatorio de que hay algo más en la vida.

En estos días, buscando una manera de alejar cualquier pensamiento desalentador, se me ocurrió buscar a mi querido pasaporte.

Recorrer sus páginas, me hizo recordar los momentos maravillosos que he pasado volando, conociendo personas increíbles, recorriendo lugares mágicos y creando momentos.

Queremos tenerlo todo y sentir que somos exitosos en todos los aspectos de nuestras vidas pensando que no lo somos pero en realidad si. Son esas metas que vas alcanzando, las que en realidad te dicen que estás haciendo algo bien.

En realidad este post es más para mí, que para ustedes y estoy honrada de poder compartir mis sentimientos. Gracias a los que me leen, a los que me entienden y a aquellos que no, quiero decirles: aún no es tarde.

Todavía tengo una vida entera para seguir cometiendo errores y no debo presionarme por una línea que yomisma tracé.

¡Un abrazo!

¿Qué significa mi tatuaje?

¡Hola de nuevo!

Sé que a muchos les da curiosidad saber que significa mi tatuaje y yo para ahorrarme historias largas suelo responder de manera parca:

«Mi pasión por recorrer el mundo».

En esta entrada, les quiero hablar de manera más extendida sobre el significado personal que tiene para mi aquel pequeño avioncito en mi muñeca izquierda.

Como toda historia tiene un principio, la mía empieza previo al 2012 junto a mi deseo por conocer el mundo… Desde que estuve muy chica siempre pensé: «quiero conocer esas ciudades del mundo que veo todos los días en fotos y postales, el mundo es tan grande y yo solo habito un pedacito de él».

Una vez terminé el colegio y luego de 2 cuatrimestres en la universidad, decidí buscar un trabajo formal y continuar con mi carrera en horario nocturno, todo esto, impulsada por alcanzar mi meta… Viajar y hacerlo por mis propios medios…

¿Qué crees que pasó luego de esto?

Sí, conseguí un buen trabajo en una gran empresa y me enfoqué en otros aspectos de mi vida, poniendo un poco de lado lo que me había impulsado en primera instancia a buscar ese trabajo.

El tiempo pasó tan rápido que cuando pude darme cuenta, ya habían pasado 3 años desde que había empezado a trabajar y todavía no había hecho «check» en mi primera meta.

Con todo esto, me di cuenta lo difícil que es encontrar a tu compañer@ ideal para viajar. Hasta este punto, llevaba un tiempo buscando al compañero ideal y por miedos tontos e infundados (sin mencionar la desinformación) pues tampoco daba el paso por mi misma.

Hoy en día, puedo decir lo tremendamente arrepentida que estoy por haber desperdiciado esos 3 años de mi vida.

Y el significado de mi tatuaje va justamente relacionado a esto…

El día que decidí hacermelo, lo hice con la motivación de grabar en mi piel algo que me recordara lo siguiente:

«Que siempre que quiera, puedo tomar un avión y largarme. Que no estoy atada a permanecer en mi país, en mi ciudad o incluso en mi lugar de trabajo. Que los miedos son miedos y siempre hay que hacerles frente y que se siente mejor cuando trata de algo que has logrado por ti mismo y que lo mejor de todo es que allá afuera hay un mundo en espera de ser explorado».

La vida está hecha para ser vivida y disfrutada y no podemos dejar que se nos pase deseando cosas por el temor a hacerlas.

Mi tatuaje se encuentra en la parte interna de mi muñeca izquierda y el propósito de su ubicación es justamente que sea compartido con quienes YO quiera. Así que, si lo has visto, sientete afortunad@ porque planeo ser totalmente transparente contigo.

A escasos días de mi cumpleaños

Una vez leí en algún lado que no podemos controlar lo que nos sucede, pero si podemos controlar cómo nos sentimos y la forma en que enfrentamos ciertas situaciones.

Por esto, a escasos días de mi cumpleaños #24 deseo reflexionar un poco sobre como ha resultado ser mi vida durante este último año…

Todavía no puedo explicar cómo es que he sobrevivido a las batallas con tanto optimismo pero algo que si les puedo asegurar es que cada piedra en mi camino y cada nueva cana en mi cabeza -o arruga asomada en mi cara-ha válido totalmente la pena… jajaja!

En este último año he trabajado duro aprendiendo a controlar mis reacciones, a ver la vida desde otra perspectiva y ha sido difícil pero creo que lo he estado haciendo bastante bien y aunque sé que todavía me queda mucho por aprender, seguiré trabajando por ello.

Una vez cenando con Luis, un gran amigo, este me dice -más a modo de queja que diciendo o preguntando jajaja-: Te levantas temprano, trabajas duro y hasta tarde y a veces te olvidas hasta de tomar un descanso y aún así, siempre buscas algo que cambiar en ti misma, ¿Por qué? ¿Por qué te exiges tanto a tan poca edad?…

En aquel momento, no supe que responder y hoy quisiera aprovechar este espacio para hacerlo: Mi querido amigo, me exijo porque no soy capaz de quedarme de brazos cruzados y ver como todo a mi alrededor cambia, por el simple hecho de que así estoy cómoda. Si encuentro una falla en mí que pueda mejorar, estoy más que dispuesta a hacerlo. No por ambición, no por intentar ser alguien que no soy, sino por que quiero ser mejor persona cada día… No para ti, sino para mi misma. Por eso trabajo duro, por eso me auto-exijo y también por que sé que el cambio que quiero ver en mí no será de la noche a la mañana.

«Dicen que si quieres cambiar el mundo, debes empezar por ti mismo».

Estar en constante evolución, de esto se trata la vida, ¿no?

Durante este año, he logrado muchas cosas pero también he metido la pata hasta el fondo en muchas otras y a pesar de mis triunfos y de mis desaciertos, considero que no lo he hecho tan mal.

Hoy, a los casi 24 años he aprendido:

  • Que el amor más grande debe ser a la vida misma: Una relación jamás definirá como debe ser tu vida. Siempredefiende tu individualidad, has las cosas a tu propio ritmo, no al ritmo que los demás esperan.
  • A amarme más y solo un poquito menos a los demás: Este año empecé a poner mi bienestar por delante del de todos los demás. Ahora vivo más feliz y me preocupo menos. En el camino me dí cuenta que no habrá nadie en el mundo que se preocupe más por mi misma que yo.
  • Que las cosas materiales no se traducen (NUNCA)en felicidad: Esto siempre lo he practicado pero durante este último año he logrado reforzar este pensamiento. Aunque no se crean, tengo mis momentos… Y cuando se trata de tecnología todavía tengo mis batallas internas jajaja, pero allí vamos… Una vida más minimalista, eso sí puedo asegurar que se traduce en felicidad.
  • A ser paciente con muchas cosas, con algunas personas e incluso conmigo misma:Todo llega a su tiempo, si no es hoy será mañana. Solo deja que fluya el momento y todo caerá sobre su propio peso. Exigete pero si las cosas no se dan en el tiempo que esperas, no te apresures. Será cuando tiene que ser.
  • A hablar cuando es necesario y a callar cuando es pertinente: Es importante decir siempre lo que se piensa pero es aún más importante hacerlo cuando las personas están listas para escuchar. A mediados/finales del año pasado asistí a una conferencia sobre la Comunicación Asertiva donde casualmente tocaron algo de este tema… La recomendación de la «speaker»fue aprender a ser prudente, evaluando el momento y las emociones tanto de quién transmite la información como las de la persona que la recibe. No se trata de hablar por hablar sino de saber expresarse y reconocer cuando es el momento correcto para hacerlo.

«Es mejor esperar el tiempo necesario para hablar y ser escuchado, que hablar por hablar y destruir algo que se pudo salvar».

  • Que soy más capaz de lo que todos piensan y hasta de lo que yo misma creo: Hace poco, teniendo una improvisada psicoterapia con una amiga de mis padres caí en cuenta que ni yo misma me creo a veces todas las cosas que con esfuerzo, pasión y dedicación he logrado alcanzar en estos últimos años y de lo capaz que soy.

A casi nada de mi cumpleaños #24, no les diré que intentaré no meter la pata otra vez, pero si voy a asegurarles que seguiré aprendiendo de cada uno de los aciertos y desaciertos de mi vida y que viviré sin arrepentimientos.

Aunque confieso que me asusta un poco pensar lo que se viene, alguien muy querido me dijo alguna vez que no debería estar asustada por los cambios que se avecinan, que sería una pena no aprovechar lo que la vida me ofrece y que debería disfrutarlo… Al menos hasta que mis chakras se desalineen otra vez. Cierro con esto.

¡Besos y abrazos miles! Que este nuevo año sea de mucho más aprendizaje, crecimiento personal y profesional para ustedes y para mí también.

Hagamos una pausa

Hola amigos!

Que gusto volver a verlos por aquí. He estado deseosa por contarles algunas cositas que han pasado últimamente en mi vida y que no había tenido oportunidad de contarles.

Ustedes mejor que nadie saben lo mucho que amo viajar y todo lo que me llena el poder compartir con todos ustedes sobre mis pequeñas aventuras. Asi que les quiero pedir que me ayuden a hacer una pausa y re-direccionar el camino. No se asusten, no es nada malo.

Despúes de casi 3 años de viajes y aventuras fantasticas, despúes de haber conocido a toda esa gente genial con la que me he topado en mis viajes, he decidido retomar tomar un pequeño desvío en este camino de la vida.

Cómo sabrán, no soy blogger de viajes de tiempo completo. Divido mis días entre mis grandes pasiones, y una de ellas es a lo que me dedico… Marketing.

(Por sí aún no lo sabían) Me gradúe de una licenciatura en Marketing y Publicidad con énfasis en Imagen Corporativa. La mayor parte de mi tiempo, lo invierto haciendo marketing, aprendiendo de marketing y retándome para buscar siempre el aprendizaje hasta en las pequeñas tareas del día a día.

Una anécdota:Recuerdo cuando estaba por graduarme de la escuela y la guerra que formé con mis padres porque ellos no querían que estudiara Marketing. Claro, son padres, supongo que ellos siempre tienen otros planes trazados para sus hijos. Pero la verdad, nunca fui alguien que camina sobre las líneas. Si algo no me gusta, no me gusta, no lo hago, no lo quiero y listo.

Hace un par de años, inicié una Maestría, sin realmente desearlo y al cabo de un par de trimestres decidí abandonarla, dejándola casi a la mitad. ¿Por qué lo hice? Porque en aquel entonces no me interesaba en lo más absoluto. Quería viajar y sólo veía a la universidad como un obstáculo para empezar a hacerlo, cuando la realidad era que no había viajado aún por que era demasiado tonta como para no querer hacerlo sola.

Durante mis años universitarios, siempre fui una estudiante aplicada. Tan pronto aprendía algo, me gustaba llevarlo directo a la práctica. Pero algo que no puedo nunca evitar pensar es que llevé mi carrera educativa a un paso acelerado y nunca antes me di la oportunidad de experimentar algo más. Algo que había querido y que por miedos tontos e infundados no había logrado hacer.

Si amigos, hablo de eso que me gusta tanto o un poquito más que el Marketing… Hablo de viajar.

Ahora

He decidido hacer una pausa y volver a intentarlo pero a diferencia de antes, esta vez quiero terminarla. Realmente lo quiero.

¿Qué cambió? aún no lo sé. Quizás porque soy Milennial, quizás porque con el tiempo he llegado a valorar más los cursos que ayudan a pulir habilidades, quizás por que el mercado no lo pedía en ese entonces ó talvez porque simplemente necesitaba unas vacaciones de la ajetreada y rápida carrera educativa que estaba llevando. ¿Quién sabe? Solo puedo asegurarles justo ahora, que me encuentro en otro momento de mi vida.

Con esta pausa, no significa que ya no me verán y que el blog va a desaparecer ó que mis días de viajera acabaron para siempre

No mis amores. Sólo significa que vamos a reenfocar la temática que estabamos llevando hasta hoy. Tanto en mis redes sociales, como en el blog. De ahora en más, verán menos fotos de mi autoría. Ese es el principal cambio.

No se preocupen, algo que nunca les va a faltar será inspiración viajera y esta vez, el plan es que ustedes sean los protagonistas. Solo he oprimido el botón de PAUSA esperando con ansías para volver a presionar PLAY.

Espero de todo corazón poder verlos pronto y que podamos continuar explorando juntos en una nueva ocasión. ¡A mi regreso, los veré por Europa! #Decidido.

Un beso,

Gabriela Grey