Momento de compartir

Hace poquito celebramos lo que todos conocen como la Navidad. Jean y a mí nos tocó la díficil conversación sobre cómo o dónde pasaríamos nuestras primeras fiestas decembrinas y básicamente intentamos descifrar que día era más importante para cada familia (ya se imaginarán). Así que bueno, en esta ocasión: Navidad con mi familia y Año nuevo con la de él.

Costumbres que evolucionan

Cuando mi hermano y yo estabamos más pequeños, una de las costumbres que teníamos era que nos vestíamos todosss bien «pipirisnais» y nos perfumábamos para pasar Navidad y Año Nuevo (así nos fuéramos a quedar en casa). 

Recuerdo que mi mamá pasaba casi toda la noche metida en la cocina, asando y cocinando para la cena y tipo 10 pm entonces suspendía todo para irse quitando el calor de la cocina, todo esto para poder irse a bañar y vestirse para las 12 media noche. 

En los últimos años, decidimos vestirnos solamente con pijamas (así sin planearlo. Y no, no fue una costumbre adquirida por la Pandemia del 2020), sino que un par de años antes ya veníamos haciéndolo así.

Este año, a mi papá se le metió entre ceja y ceja (literal) que quería que nos pusiéramos todos pijamas temáticas navideñas (así de específico), por lo que nos tocó salir y buscarlas. Y adivinen? Jean le consiguió una a la Hannah también jajajajajajajaja 

Como sea, este fin de semana fue demasiado rico, por que hasta sacamos tiempo para ir a la playa a asolearnos, y la última vez incluso nos escapamos de la bendi para poder disfrutar un poquito más a solas. >> Lo de asolearnos no es broma, regresamos chombitos (bueno, más él que yo jajaja) <<